GUINDILLAS

Dicen que el mote viene de aquellos tiempos de cortijos y siegas donde los jornaleros trabajaban de sol a sol casi todos los días del año, recordaban que a la hora de la merienda siempre mandaban al cortijo al niño a por el "sartal" de guindillas, que en aquel tiempo era un bocado que acompañaba siempre a cada cucharada de migas, cocido o gazpacho (que era lo único que comían) siempre decían eso de: ¡¡ y el de las guindillas!!, ¡¡niño ve al cortijo a por las guindillas!! y así se quedó el pobre...el niño de las guindillas...el guindillas.

Azahara