HIGOS
Aunque vivía en Úbeda, el tierno corazón de mi infancia se
forjó en Cabra del Santo Cristo. Los más bellos recuerdos de mi niñez se
desarrollan en Cabra y en sus campos. Casi todos los fines de semana los pasábamos
allí. Por eso las mujeres de Cabra, de tanto verme allí, pero no saber mi
procedencia recurrían a la eterna pregunta "¿ Y tú de quien eres,
nene?". A lo cual yo respondía muy orgulloso: "De Vitoria la de los
higos".
Esa dulce fruta es la que el azar y la labor de mi bisabuelo, arriero que traía
higos de Almería, nos endosó el destino para que la portásemos como mote
familiar. Hoy en día, desde la abuela Manuela (abue como cariñosamente la
llamamos muchos nietos), pasando por los ocho hijos de ella y de Ramón, los
casi 30 nietos, y los nosecuantos biznietos que hay ya, portamos con un tremendo
orgullo ese sobrenombre con el que las buenas gentes de Cabra han tenido el
gusto de conocernos.
Luis Miguel Flores