EL ENTORNO de Cabra del Santo Cristo

Acceso a la relación de rutas de senderismo y bicicleta

José Cuetrecasas y Arumi, un estudioso de nuestra botánica

Algunas curiosidades


Barranco de los Asperones

El término de Cabra presenta desde el punto de vista de la vegetación una variabilidad asombrosa, por cuanto se encuentra formando parte de las últimas estribaciones hacia el este de la Sierra de Mágina y también del valle del río Guardiana Menor, caracterizado por su subaridez. Los elementos florísticos son numerosos al tener que colonizar distintos pisos bioclimáticos, desde los 460 hasta los 1433 metros, así como muy distintos tipos de suelos, salinos, yesosos, margosos, calizos, etc.

Para tener una visión representativa de las distintas comunidades vegetales presentes sería necesario hacer una ruta en dirección norte sur, que partiendo de las proximidades de la estación de Quesada, nos lleve hasta cerca de Cabra por una cuidada pista, en donde en las proximidades del cerro Cabeza Mesada podemos ver herbazales de esparto (Stipa tenacissima) con retama (Retama sphaerocerpa) y espinos (Rhamnus lycioides). Algo más adelante podemos encontrar sobre suelos con yesos una vegetación exclusiva y típica formada por Lepidium subulatum, Helianthemum squamatum, y Gypsophila strutium, plantas todas ellas que necesitan de la presencia de yeso en el suelo para prosperar.

 

Barranco del Candelero y las Ramblas

Dejando atrás los picos de Las Hermanas nos adentramos en numerosas repoblaciones de pino carrasco (Phinus halepensis), que en aquellas zonas de mayor pendiente no han servido para frenar los procesos erosivos, dejando verse numerosos barrancos de paredes desnudas. En sitios de poca pendiente bajo los pinos aparece un matorral denso de romero (Rosmarinus officinalis), romerillo (Cistus clusii) y jara estepa (Cistus albidus). Donde la erosión es más intensa sólo algunas plantas todoterreno como el tomillo aceitunero (Thymus zygis) prospera. Quizá una mejor protección del suelo pase en estos lugares por la plantación de aromáticas como lavanda, tomillos, o medicinales como la efedra, de gran interés hoy día.

Sierra Cruzada, pinos de los Romerales y vista de Cabra desde el Chantre

Ya en la carretera y una vez pasado Cabra en dirección hacia la estación de ferrocarril, podemos disfrutar de una típica vegetación de media montaña mediterránea con suelos calizos siendo la especie característica la encina (Quercus rotundifolia) acompañada de un intrincado matorral de peonía (Peonia broteroi), salvia (Salvia lavandulifolia), coscoja (Quercus coccifera), etc.

Cabeza Montosa y encina centenaria (árbol singular propuesto para monumento natural)

Por último para completar esta somera visión de la vegetación nos encaminaremos por la carretera que desde la estación de Cabra nos conduce hasta el granadino pueblo de Alicún de Ortega. Paisaje que no tiene nada que envidiar al de algunos desiertos, con profundas cárcavas, barrancos y escasa vegetación que nos hace ver el efecto barrera de Sierra Mágina para con las lluvias atlánticas unido a unos suelos pobres margosos y salinos. Escasas, aunque llamativas las especies que crecen como la artemisa (Artemisia herbaalba), el espectacular espárrago espinoso (Asparagus stipularis) o las numerosas barrillas o sosas. (Salsola sp).

Desiertos en las inmediaciones del límite con la provincia de Granada (Ctra. de Alicún de Ortega)

 

ALGUNOS EJEMPLOS DE ESA VARIABILIDAD QUE CARACTERIZA NUESTRO PAISAJE

 

Sierra Cruzada. En una de sus faldas se encuentra el núcleo urbano. Con alturas cercanas a los 1500 metros (El Buitre) posee una vegetación típica de bosque mediterráneo en las partes más bajas, donde abunda el pino carrasco, mientras que en las zonas más elevadas son diversos los arbustos y las hiervas aromáticas existentes. Es idónea para excursiones a pie, pues resulta muy panorámica. Para los que se atrevan con la espeleología, en la zona conocida como el Llano de la Sierra se encuentra la Sima. Asimismo se encuentran en esta sierra otras cuevas, alguna tan emblemática como la cueva de la Liota, o la cueva donde a finales del siglo XIX D. Fernando Gámez Vera encontró un interesante número de objetos prehistóricos. Sierra Cruzada es como la antesala de Mágina. Un pequeño macizo satélite que resulta un balcón perfecto para mirar hacia la cara sur y las cumbres de sierra Mágina, aunque si giramos nuestra vista el espectáculo en los días claros está garantizado.

 

Existe una pista que rodea la sierra con tramos en muy buen estado que discurre por interesantes lugares como el cortijo de El Buitre, Fuente Alta o Los Barrancos. Por esta pista podemos continuar hasta las vecina localidad de Solera o bien hasta la cortijada de Cújar. En las inmediaciones del cortijo del Buitre, existe un cruce con un camino en peor estado, que nos conduce a Bélmez de la Moraleda, pasando por Aulabar.

 

El Puente de Tierra. En la zona conocida como Las Ramblas, con cotas inferiores a los 600 metros, nos encontramos con un paraje sub-desértico donde la erosión ha excavado profundos barrancos. Capricho de la naturaleza, en uno de éstos barrancos se ha formado una especie de puente natural, con una luz de unos 20 metros cuya contemplación impresiona. Es el puente de Tierra.

A no mucha distancia de aquí hay una zona conocida como Los Torcales, donde se observa la sucesión de simas que ha ido excavando el agua en la tierra; aunque hemos de recomendar prudencia a los que se aventuren a conocer este paraje.

Hay pistas que llegan hasta muy cerca de estos lugares, si bien dependiendo de la época del año puede resultar difícil el acceso con determinados tipos de vehículos. Cualquier estación menos el verano puede resultar idónea para realizar este recorrido a pie.

 

Cabeza Montosa. Enclave que mantiene una tupida vegetación autóctona donde predomina la encina, aunque son muy diversas las especies que aquí se pueden encontrar. De origen volcánico, el atractivo de Cabeza Montosa reside en su diferencia.

Resulta muy recomendable ascender a la pequeña cuerda de esta elevación para apreciar lo diferentes que son su cara norte y sur, además de observar los campos de cultivo de los llanos que se extienden a sus pies.

 

Encina milenaria. Encina de un porte excepcional, que con sus cerca de 300 metros de perímetro de copa, forma parte del catálogo de árboles singulares de España y se encuentra a la espera de su declaración como bien de interés natural.

Está situado en las inmediaciones de la Estación de ferrocarril, junto al cortijo de La Viña, en un entorno que antaño fue una rica dehesa y que actualmente está dedicado a la agricultura. El acceso es a través de un camino asfaltado en magnífico estado, que parte desde el paso a nivel que hay en la Estación.

 

Por las estaciones. Desde la Estación de Cabra y por un camino asfaltado podemos ir hacia la Estación de Huesa y pasaremos por unos parajes muy singulares con impresionantes vistas a la depresión del Guadiana Menor y a las Sierras de Cazorla y El Pozo. Pero desde estas altas llanuras también divisamos perfectamente la sierra Nevada, la sierra de Baza, sierra Arana y, como no, Mágina. Ya en las inmediaciones de la estación de Huesa podremos visitar el barranco de Las Monjas, donde se encuentran unas interesantes casas cueva, la cantera de mármol, distante unos dos kilómetros de la estación de Huesa y cerros como El Chantre o Godoy, donde las vistas son inmejorables.

En lugar de volver por el mismo sitio es recomendable hacerlo por el carril que continua hacia Larva,  de manera que pasaremos por atractivos parajes como los Romerales, desde cuyas inmediaciones tomaremos la carretera que une Larva con Cabra.

 

 

La cuerda del cerro del Chantre.

 

Panorámica de Cabra (a los pies de Sierra Cruzada) desde el Chantre, en segundo término Sierra Mágina

 

Al este de la población, con unos 1220 metros sobre el nivel del mar, se trata de una de las primeras estribaciones de Mágina en el teórico corredor natural que une a este macizo con las hermanas sierras de Cazorla. Es una cuerda en la que se encuentran otras elevaciones como el cerro de la Umbría. Se trata por tanto de una avanzadilla muy cercana al Guadiana Menor, por eso desde aquí podemos divisar hermosas vistas de Cabra, toda Sierra Mágina, La Loma, la Sierra de Cazorla, Sierra de Baza y Sierra Nevada.

Existen varios caminos para llegar hasta aquí, aunque si no vamos a pie es recomendable la pista que desde Cabra discurre por la Alamedilla y crizando el barranco de los Asperones, asciende por el cerro de la Umbría (repetidores de tv), ya que ésta se encuentra en aceptables condiciones para un todo terreno y para bicicleta de montaña. También podemos ir por la carretera que pasa por la encina centenaria, hasta llegar al cortijo del Gamonal; desde aquí sube hasta el cerro una pista sin asfaltar que tendríamos que hacer a pie por estar cerrada con cadena.

Acceso a la relación de rutas de senderismo y bicicleta

José Cuetrecasas y Arumi, un estudioso de nuestra botánica

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