Muere en París Francisco Hidalgo, dibujante y fotógrafo cabrileño
Damos cuenta de la noticia enviada por Victor Hidalgo sobre el fallecimiento de su padre, Francisco Hidalgo, dibujante y fotógrafo cabrileño mundialmente conocido. Francisco Hidalgo murió el pasado 25 de julio en París, donde residía, a la edad de 80 años.
Efe - París - 25/07/2009
El fotógrafo franco-español Francisco Hidalgo, que antes de dedicarse por entero a la fotografía destacó como dibujante de cómics en España y Francia, ha muerto hoy en París a los 80 años, ha informado su familia.
Hidalgo nació en Jaén en 1929. Estudio Bellas Artes en Madrid, Barcelona y París, donde desde el principio se interesó por el cómic, publicando su primera obra en 1943, La secta de Tong Khan. Colaboró con numerosas revistas españolas de la época como Mundo infantil, Coyote o Victoria. Durante esos años ilustró algunos guiones de Víctor Mora, creador de El Capitán Trueno, como Doctor Niebla-basadas en las novelas de Rafael GONZALEZ - o Al Dany. A mediados de los 50 emigra a Francia, donde comienza a hacer comics para la revistas Spirou y Pierrot, para las que crea Zalta el Libertador. Su serie más famosa en el país galo fue el western Teddy Ted, de las que dibujó los tres primeros episodios. Para la revista Pilote,-donde se publicaban las historías de Asterix y El teniente Blueberry- ilustró una gran cantidad de historías cortas y las series Luc Lancier-Prototype 2000 y Èric Murat. A finales de los 60 deja el comic y dedica su tiempo a su otra pasión, la fotografía.
En los 70 y 80 se convirtió en un fotografo celebre, conocido sobre todo por sus libros sobre ciudades como Madrid, Nueva York o Venecia, y su libro sobre el Oro de Perú. Durante esos años su obra fue expuesta en galerías parisinas, madrileñas e incluso en Japón y Hong Kong. Trabajo para varias agencias y bancos de imágenes como Ganma, Image Bank o Getty Images. Durante su carrera fotografica recibió diversos premios como el del mejor Libro de Fotos del Festival de Arles en 1976 o el Obelisco de Oro del Salón Mundial Photokina de Colonia.
Murió el día 25 de julio, a los 80 años de edad en París.
Reseña biográfica
Hidalgo, F. (Francisco Hidalgo Bartau). Cabra del Santo Cristo (Andalucía), 1929-Paris, 2009. Dibujante / Guionista. Brillante, iconoclasta y genio agresivo de obra tan escasa como fundamental, que se asomó hacia 1943 en trabajos en trabajos dispersos y que, en 1947, se estableció en El Gran Chicos; antes de terminar su carrera española en el sello Clíper, se deslizó por Bruguera, donde dejaría su obra más compleja, Doctor Niebla (1948), serie de radicales visiones estéticas que ha pasado a la historia del género negro y que, a pesar de los condicionantes de la época (fragmentación excesiva de las situaciones para cada página y una carga pesante de los textos), llegó a ser una obra totémica para casi todos los teóricos. Se instaló (1954) en Francia con más de una serie de exquisitez lumínica (Bob Mallard; Teddy Ted; Blason d’Argent; Jack de Minuit) para publicaciones como Pierrot, Pif o Record. Se retiró a la práctica de la fotografía (Atlas, Adam, Realité), actividad de la que, en 1973, informaron en España las revistas especializadas Nueva Lente y Zoom.
· Francisco Hidalgo llegó a colaborar en 1945 en la mítica película “Garbancito de la Mancha”, primer largometraje de animación producido en España.
Un texto escrito por el propio Francisco Hidalgo publicado en 1987 en uno de los fascículos de la “Historia de los cómics de EL PAÍS”:
EL DOCTOR NIEBLA
Nací el 17 de mayo de 1929 en Cabra del Santo Cristo (Jaén). No recuerdo cuándo empecé a dibujar; no obstante, me acuerdo que a los cinco años, un día de Navidad, estaba ocupado tratando de reproducir un dibujo de un calendario de Mickey Mouse. En esa época vivía en San Sebastián, y las únicas revistas que conocía eran “Flechas y Pelayos” y “Chicos”. Me encantaban los dibujos de Jesús Blasco, a quien he guardado toda mi vida una gran admiración.
Al acabar la guerra civil me fui con mi familia a vivir a Barcelona. A los 16 años entré como dibujante en una película de dibujos animados, “Garbancito de la Mancha”, de Arturo Moreno. No obstante, lo que a mí me interesaba era poder dibujar historietas yo mismo. Al poco tiempo abandoné ese empleo y me puse a dibujar lo que yo quería. La primera historieta que dibujé y escribí fue “Cita con la muerte”, que publiqué en la revista “Gran Chicos” en 1947. A raíz de esto, la editorial Bruguera me encargó dibujar “Doctor Niebla”. Empecé el primer capítulo cuando tenía 19 años. “Doctor Niebla” me permitía en aquellos tiempos realizar todos mis sueños. El personaje se encontraba en Nueva York, París, El Cairo y otros lugares que entonces me eran desconocidos, pero que conocía bien gracias a las películas que veía en aquella época. Era y sigo siendo muy aficionado al cine negro.
Tomaba apuntes de todo. Cuando estaba con los amigos en la terraza de un café aprovechaba para dibujar los rostros interesantes que veía. Por la noche, si me quedaba tiempo, iba a tomar apuntes del natural al Círculo Artístico. El domingo por la mañana iba a los Encantes. Allí encontraba, cuando tenía suerte, publicaciones extranjeras, como el Spirit, de Will Eisner.
Mi forma de trabajar tenía como fundamento dar más importancia a la concepción que a la realización. En aquel tiempo había que dibujar mucho y rápido para ganarse la vida. Lo más rápido para mí era dibujar la historia a lápiz; pasarla a tinta me llevaba tres veces más tiempo. En general, necesitaba cinco días para dibujar una historieta del “Doctor Niebla”. Daba mucha importancia a representar lo mejor posible el ambiente. Aparte de eso, cada personaje tenía una personalidad propia, tanto en el dibujo como en los diálogos. Lo que me ayudaba era ver asiduamente películas policiacas. En realidad, el cine era lo que más me inspiraba.
Recuerdo que en la época en que trabajaba para Bruguera, esta editorial tenía como norma publicar historietas que se salieran de lo normal. Cuando pienso lo sofisticado que fue “Doctor Niebla”, no comprendo cómo tuve la suerte de que Bruguera aceptase mi trabajo, pues mis dibujos no tenían nada que ver con el resto de la revista.
Hoy ha pasado mucho tiempo, pero si tuviese que dibujar esta historieta de nuevo creo que la concepción sería la misma. Todo lo que puedo decir es que pasé muchas horas dibujando, y que nunca lo pasé tan bien como dibujando “Doctor Niebla”.
Francisco Hidalgo