Solemne celebración del 375 aniversario de la llegada a Cabra del lienzo del Cristo de Burgos
El 20 de enero, festividad de San Sebastián, es un día señalado en el calendario cabrileño, pues se conmemora el aniversario de la llegada a esta villa del milagroso lienzo del Cristo de Burgos, suceso de trascendental relevancia que vino a marcar el hito más importante en la historia local. Gracias a aquel suceso la antigua Cabrilla pasó a denominarse Cabra del Santo Cristo y se convirtió en una importante villa santuario cuya fama trascendió mucho más allá de los límites regionales. Cofradías y fieles venidos desde toda Andalucía, Murcia o La Mancha, dieron brillo y esplendor a aquellas multitudinarias celebraciones. Nuestro templo se engrandeció y nacieron importantes obras pías. Los descendientes de aquel noble burgalés, legítimo propietario del lienzo, alcanzaron altas cotas en el escalafón de la nobleza española y hoy continúan ostentando el título local de Marqués de la Rambla de Cabra del Santo Cristo, grande de España, la actual marquesa ostenta también el título de Hermano Mayor Honorario de la Cofradía de la Esclavitud, pues le fue entregado a su padre en 1948 (para él y sus descendientes). Pero aquel suceso también supuso el nacimiento de Cabra como pueblo, pues hasta entonces era una aldea dependiente de la ciudad de Úbeda. Bellas historias de amor al prójimo y de ayuda a los desfavorecidos como las que protagonizó la Madre Marta de Jesús nunca se habrían producido de no haber sido por aquel suceso. Personajes de enorme proyección cuya relación con nuestro pueblo nos hacen sentir orgullosos, pues siglos después su espíritu continúa vivo en algunas de sus fundaciones andaluzas. La Misericordia y la calle dedicada recientemente son el recuerdo vivo en nuestro pueblo a tan apreciado personaje. Una historia, la del arriero,” la posá”, María Rienda y los sucesos posteriores que llegó a protagonizar una de las comedias de Agustín Moreto, dramaturgo del siglo de oro español, autor de “El Santo Cristo de Cabrilla”. Más tarde el pueblo entero luchó por su independencia del marquesado y Cabra pasó a ser villa de realengo. Las cofradías locales, la Esclavitud y Arrieros, fueron a lo largo de siglos el nexo de unión de todos los cabrileños bajo una advocación común, pero sobre todo, el Cristo de Burgos se convirtió en el icono con el que desde entonces se han identificado todas las generaciones de cabrileños que hoy, 375 años después, continúan conmemorando orgullosos aquel providencial suceso.
Una fecha tan redonda, este 375 aniversario se conmemorará con diversas actividades a lo largo del año, tanto religiosas como culturales, pero hoy han sido una fiesta religiosa presidida por el Obispo de la Diócesis, don Ramón del Hoyo, y la posterior procesión, los actos que han congregado a buena parte de los habitantes de esta villa de Mágina, quienes durante esta gélida tarde han vuelto a sacar a la calle tan preciado retrato en su trono procesional, tal y como se viene haciendo desde hace 375 años. Previo, en la homilía, Don Ramón del Hoyo López expresó su satisfacción y emoción, pues además de celebrar este simbólico aniversario en uno de los pueblos de su diócesis, se sentía muy dichoso por su condición de burgalés, lo que significa contar con la devoción de su tierra de nacimiento en su tierra de adopción. Hermosa coincidencia que también vino a unir a ambos pueblos, igual que a tantos otros que desde entonces asistieron puntuales a este santuario, como es el caso de la hermana localidad de Jimena, cuya cofradía felizmente refundada también ha estado presente, al igual que representantes de las de Murcia y Serón. Guadix, la más antigua de las cofradías, pues se constituyó tras el acuerdo por el que el lienzo se quedaba en Cabra, motivo por el que gozó de una serie de privilegios, dejó de venir a Cabra durante los años 30 del pasado siglo, aunque muy posiblemente volverá en este año del 375 aniversario. Y es que en la ciudad accitana el culto al Cristo de Burgos siempre gozó de predicamento, así, pese a que su cofradía dejó de venir a Cabra hace 80 años, siempre se celebraron los cultos en su honor en la catedral. Pero ha sido durante los últimos años cuando un grupo de jóvenes han impulsado los cultos al Cristo de Burgos, devolviendo a la fiesta que se le hacía el 14 de septiembre el esplendor de antaño. Antonio Gabarrón Torrecillas, el principal impulsor de este grupo de devotos nos ha adelantado que tienen intención de refundar la cofradía y de asistir a los actos previstos para el próximo 15 de agosto en Cabra, a los que también asistirá una representación del Cascamorras (personaje de la cofradía de la Piedad, más que probable origen de nuestro Pinchalasuvas). Los cabrileños volveremos a recibir con nuestra característica hospitalidad a esta representación, de otro de nuestros pueblos hermanos con el que durante siglos compartimos devoción.
De esta manera finalizaron estos actos conmemorativos a la espera de otros como los que tendrán lugar durante las fiestas patronales o “la fiesta14”.