LA FIESTA DE LA CANDELARIA SE TRASLADA ESTE AÑO AL COLEGIO
Tras siglos de tradición, la
ofrenda que los niños de Cabra realizaban en nuestra parroquia el día de la
Candelaria, se ha trasladado este año al colegio público, lugar hasta donde se
desplazó el párroco de la villa D. Luis Velasco para la bendición de las
ofrendas en forma de los tradicionales “roscos de candelaria”.
No conocemos los motivos que han provocado este cambio, suponemos que estos serán lo suficientemente importantes y deseamos que sea un simple paréntesis para que, en adelante continúe esta costumbre como hasta ahora la hemos conocido. ¿Qué cabrileño no guarda con celo en su álbum de fotos, aquélla de un lejano día de la Candelaria cuando era niño y en la plaza, tras la bendición portaba una bonita cesta de roscos adornada con lazos y ramas de romero?.
Esta tradición centenaria conmemora el día en que la virgen María presentó al niño Jesús en el templo de Jerusalén, adonde según la tradición judía, acudían todos los niños y realizaban una ofrenda que consistía en unos panes y unos pichones.
Cabra del Santo Cristo es uno de los pocos lugares en los que esta costumbre ha perdurado a lo largo de los siglos, no existiendo constancia de esta celebración en ninguna otra población cercana. En los últimos años se ha recuperado en diversos lugares, en la ermita del Rocío concretamente, las numerosas hermandades acuden desde hace algunos años en este 2 de Febrero, para presentar a sus nuevos “retoños” ante la virgen.
Posiblemente las costumbres de nuestro pueblo no despierten interés alguno entre muchos de nuestros lectores, tampoco pretendemos imponer “nuestra verdad”, pero somos conscientes del enorme patrimonio que nuestro pueblo todavía atesora en este campo, motivo por el que nos sentimos orgullosos de ese legado que aún conservamos. Existen pueblos sin tradiciones que denotan una falta de identidad entre sus habitantes que se traduce en el desarraigo. Un pueblo sin tradiciones es un pueblo desarraigado, vulgar, como cualquier otro..., por eso debemos luchar por conservar lo que nuestros antepasados nos legaron, porque el día que todo esto se pierda, no seremos nosotros.
Reproducimos a continuación la descripción que de esta fiesta hace D. Manuel Urbano Pérez Ortega en su libro “Campanas y Cohetes, calendario jaenés de fiestas populares”:
Día de Nuestra Señora de la Purificación, antiguamente se celebraba una procesión, pero al desaparecer la imagen de la Purificación en la guerra civil y no existir cofradía, dejó de hacerse. También era un día en el que se encendían lumbres, igual que en San Antón o Santa Lucía. Con bastante anterioridad se había perdido la costumbre de la torta monumental que repartía el ayuntamiento.
Lo más arraigado ha sido la presencia de las familias en la iglesia portando cestas de mimbre adornadas con romero y flores de almendro, en las que se albergan los tradicionales roscos de Candelaria; por su parte, los niños llevan en sartales y muy adornados estos roscos, que generalmente, son cocidos al horno y realizados con harina, huevo, azúcar y aceite tostado. Concluida la celebración, los asistentes a ella alzan los dulces para que el sacerdote, pase entre la fila de bancos, bendiciéndolos.