LA repetición de unas siglas termina con la puesta
en circulación de palabras que, por usuales, se convierten en entrañables
y pueden significar todo lo contrario de lo que dice su lectura. 'Cisma'
es el Colectivo de Investigadores de Sierra Mágina, una asociación
cultural que agrupa a personas preocupadas por la investigación, el
estudio y la divulgación de la geografía, la historia, el arte, las
costumbres o las tradiciones de esta comarca que está en el mapa de la
provincia de Jaén. 'Cisma' no es, en este caso, desde Sierra Mágina,
ni la división, ni la ruptura, ni la escisión. Es todo lo contrario,
una voluntad colectiva para la concordia en la promoción cultural de
una zona que tiene unas especiales características. Quienes forjan
'Cisma' se apuntan el mérito de achuchar en una misma dirección en la
búsqueda de unas señales de identidad,
Gracias a 'Cisma', colectivo que preside Jorge González Cano, Cabra del
Santo Cristo, ha sido sede de las ya XXI Jornadas de Estudios de Sierra
Mágina que, con puntualidad matemática, ejemplar, promueve y celebra
cada año en un pueblo de la comarca. También, y debido a la
perspectiva que da el tiempo, con superación y perfeccionamiento.
Porque, en cada edición, se profundiza aún más sobre los diversos
temas que son objeto de serias investigaciones y reflexiones, fruto todo
ello de muchas inquietudes compartidas por los participantes. Esta vez
las jornadas se han dedicado al Patrimonio Cultural en Sierra Mágina y
los estudios presentados en las comunicaciones han supuesto muy
brillantes aportaciones.
Toda la amplia comarca de Sierra Mágina, en la vieja frontera de
Castilla, por Jaén, con el reino nazarita de Granada, tuvo un especial
protagonismo durante la etapa musulmana y en otras épocas desde la más
lejana prehistoria. Pueblos, villas y ciudades, que destacan por la
belleza y variedad de sus paisajes, supeditados al altivo Almadén,
forjaron y definieron sus núcleos urbanos de mucho sabor plástico, con
la nobleza de sus castillos y el valor artístico y espiritual de sus
templos con sus torres recortando sus siluetas en los espacios de una
naturaleza pura. Tradicionalmente, Mágina ha sido una zona deprimida
con una economía basada en una agricultura que arrastraba un retraso
secular por no estar suficientemente mecanizada, y a la que se unía un
escaso aprovechamiento de sus aguas, el monocultivo del olivo y una
ganadería de explotación muy familiar. A este atraso contribuyeron sus
deficientes comunicaciones y la carencia de unas adecuadas
infraestructuras, que habían de ser determinantes de su aislamiento.
Hoy día, el parque Natural de Sierra Mágina, la Asociación para el
Desarrollo Rural y la Denominación de Origen de sus Aceites, son unos
instrumentos interesantes para el desarrollo de la comarca. Con ellos
'Cisma' también hace una importante aportación a esos objetivos.