Las obras del Centro de Fotografía Antigua de Cabra son inminentes

Lunes, 12 de Julio de 2010 11:56 Diario JAEN PROVINCIA - NOTICIAS PROVINCIALES

Su oficio fue la Medicina y su profesión, la fotografía. Arturo Cerdá y Rico pasó más de media vida en Cabra y dejó la pasión que sentía por el arte de Muybridge en seis mil daguerrotipos. El próximo mes comenzarán las obras para convertir su casa en Centro de Interpretación de Fotografía Antigua.  
Será un reclamo turístico y un homenaje a todo un “genio” de la fotografía en el país.

Las obras de restauración de la “casa de Cerdá” comenzarán “como mucho en agosto y tendrán un plazo de ejecución de seis o siete meses”. Como reconoce el alcalde, José Rubio Santoyo (PSOE), después de mucho tiempo macerando, este es uno de los proyectos “más importantes” de la legislatura y dotará a Cabra del Santo Cristo del primer Centro de Interpretación de Fotografía —en este caso, antigua— de la provincia. De sus paredes colgarán, en una exposición permanente, algunos de los aproximadamente seis mil daguerrotipos que el médico alicantino Arturo Cerdá y Rico realizó durante los cuarenta y nueve años que vivió en el municipio jiennense.
El singular espacio museístico, único en Jaén, servirá para recuperar el esplendor del número 12 de la calle de La Palma. Una casa decimonónica de corte modernista especialmente diseñada para servir a la pasión fotográfica que sentía su propietario. Para aprovechar la luz natural, contaba con una inmensa montera central que iluminaba un patio de luz al que se asomaban todas las habitaciones, y el suelo de este espacio también era de cristal para iluminar, de forma no artificial, la planta baja. El laboratorio tenía tres ventanas redondas con postigos que estaban orientadas estratégicamente para recibir la luz del mediodía. Los vidrios de esas ventanas eran de colores: tonos rojos, verdes y blancos. De esta forma, Cerdá y Rico podía trabajar con material ortocromático, pancromático o con la luz y conseguir, así, diferentes efectos sobre los negativos.
Esta curiosidad y su espíritu investigador fueron, precisamente, los que convirtieron a este alicantino de Monóvar en el pionero que fue en el sector de la fotografía a color en el país. La mayoría de “los cristales” que dejó se caracterizan por su estilo costumbrista. Además, en gran parte está realizada en Cabra del Santo Cristo y, actualmente, destaca el valor etnográfico que tienen, sobre trabajos agrícolas y ganaderos, las fiestas,  la vida cotidiana del municipio o las más pictóricas tomadas en su huerto. Son excepcionales, además, las fotografías coloreadas que dejó el maestro.
Con el fin de exhibir su obra con la dignidad que merece, el Ayuntamiento de Cabra del Santo Cristo adquirió, en el año 2004, la casa de Cerdá. “Nos costó muy barata”, reconoce Rubio Santoyo. En concreto, diecisiete millones de pesetas. Su rehabilitación, ahora, se acometerá con fondos de los Planes Operativos Locales. Fundamentalmente, el proyecto contempla la restauración del sótano y de la planta baja y la primera, “en la que Arturo Cerdá y Rico hacía las fotografías”. En todo ello se invertirán 560.000 euros. “Luego, desarrollaremos un segundo proyecto para remodelar los patios y la parte de atrás de la casa”, precisa el alcalde cabreño. El objetivo —comenta Rubio Santoyo— es devolver la vivienda al estado en el que se encontraba en aquel lejano año 1900 en el que fue edificada. “A sus orígenes”, concluye.
Nuria López Priego / Jaén