San Matías

 

 

San Bartolomé y san Matías: Dos nuevos Apóstoles honran el templo-santuario del Santísimo Cristo de Burgos.

 

 Luis Velasco de la Coba.- Cabra del Santo Cristo (Jaén)

San Bartolomé

 

         El sábado día 29 de julio se celebró una liturgia de la Palabra en la parroquia de “Ntra. Sra. de la Expectación” de Cabra del Santo Cristo  para bendecir dos soberbios cuadros de pintura en lienzo de los Apóstoles san Bartolomé y san Matías. Con la bendición de estos dos lienzos se culmina un proyecto que, coordinado por D. Lázaro Gila Medina - profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de Granada – se empezó a gestar hace varios años. El proyecto ha consistido en el embellecimiento del crucero del templo-santuario del Santísimo Cristo de Burgos, como a D. Lázaro gusta llamar al templo parroquial, con la colocación de seis oleos sobre lienzo copia de un apostolado anónimo de la Catedral de Granada que fue traído a ésta en el siglo XVII por el Arzobispo Ascargorta.            La autora material del proyecto ha sido Dña Cristina Megia, licenciada en bellas artes por la Universidad de Sevilla.

 

El cuadro de san Matías viene a ser un homenaje al emperador Carlos V, gran devoto de éste apóstol, y bajo cuyo gobierno la Dehesa de Cabrilla, como entonces se conocía a Cabra del Santo Cristo, fue repoblada.

Recordemos que san Matías se incorporó al grupo de los doce Apóstoles para ocupar el lugar que había dejado vacío el pérfido Judas. San Matías entró en la gloriosa escuela de Jesucristo con gran humildad y entusiasmo, padeciendo en defensa de Él mil oprobios y tormentos hasta derramar la sangre y sacrificar la vida. Matías murió por Jesucristo, a quien Judas había traicionado. San Matías transmitió el mensaje de Cristo por la Etiopia y la Judea. San Matías permaneció allí como en su campo de batalla, evangelizando aquella gente tan aferrada a sus prejuicios y a las antiguas tradiciones. Por esto fue perseguido repetidas veces por algunos hebreos influyentes y maliciosos, que habrían querido exterminar de un golpe la semilla de la Iglesia nueva. Pero el Apóstol defendió con tanto brío la doctrina de la Cruz y la predicó con tanta constancia y continuado sacrificio, que consiguió la conversión de una gran parte de aquel pueblo.

 

         A pesar de haber llenado toda la Judea con sus prodigios y favores, devolviendo la salud a innumerables enfermos, la vista a muchos ciegos, el movimiento a muchos tullidos, el consuelo a los afligidos y la vida a algunos muertos, se levantó un gran tumulto contra el Apóstol. Los príncipes de los fariseos conspiraron contra él, como algún día habían conspirado contra el mismo Jesucristo; los malvados lobos rodearon al cordero inocente, mancharon su honra atribuyéndole falsos crímenes, y levantaron el grito declarándolo reo de muerte. Sin pruebas de ninguna clase, el sumo pontífice de los judíos, como en otro tiempo Caifás, pronunció la criminal sentencia: Matías tenía que ser apedreado como perturbador, y después decapitado ignominiosamente. Así se ejecutó. Y mientras la cabeza del heroico discípulo de Cristo caía al golpe de la segur, su alma nobilísima volaba al cielo para recibir allí la corona imperecedera.

 

La familia Plaza Alvear, Lázaro Gila, Mª del Carmen Medina y Cristina Megía, posan junto al cuadro de San Bartolomé     El  lienzo de san Bartolomé ha sido donado por la familia Plaza Alvear y otros devotos del Santísimo Cristo de Burgos. En la fotografía, junto al cuadro de san Bartolomé, posan la familia Plaza Alvear - formada por D. Eduardo y su esposa Dña Marina y sus hijos Julián y Marina – D. Lázaro Gila y su madre Dña María del Carmen y Dña Cristina Megia.

    El santísimo Cristo de Burgos sigue obrando prodigios entre sus fieles y devotos. En una sociedad que, entre otras, se caracteriza por el individualismo el santo patrón de Cabra del Santo Cristo une a hombres y mujeres a impulsos de su amor superando las barreras que levantan las diferencias sociales, políticas, culturales… Este sigue siendo hoy su gran  milagro. 

     Bartolomé significa "Hijo de Tholmai" y parece ser que su nombre verdadero era Natanael. Era oriundo de Caná de Galilea. Su encuentro con Jesús se describe en el Evangelio de Juan (1, 45-51). Cuando Felipe lo invita a seguir a Jesús de Nazareth, en quien reconoce al Mesías esperado, Natanael replica diciendo que de Nazareth no se puede esperar nada bueno. Su amigo, sin embargo, siguió insistiéndole y le desafió a que lo viera con sus propios ojos. Natanael accedió más por complacer a Felipe que por la esperanza de encontrar algo interesante, pero cuando estuvo delante del Maestro, éste le dijo: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño".  Según el Evangelio, "díjole Natanael: ¿de qué me conoces? Contestó Jesús y le dijo: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te ví. Natanael le contestó: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. 

Replicó Jesús: ¿Crees porque te he dicho que te ví debajo de la higuera? Cosas mayores has de ver. Y añadió: En verdad, en verdad te digo que veréis abrirse el cielo y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre". Desde aquel día Natanael fue fiel al maestro y elegido para formar parte de los doce Apóstoles. Algunas tradiciones dicen que, después de Pentecostés, se fue a predicar por el norte de la India e incluso a la Arabia Felix, el actual Yemen; otros sitúan su apostolado en Mesopotamia, en Licaonia, en Frigia y, finalmente, en Armenia, donde al parecer convirtió al cristianismo el rey Polimio y luego fue desollado vivo, según la ley persa.

     Sus reliquias recorrieron muchos kilómetros de Armenia a las islas Lipari, luego a Benevento y por fin a Roma, mientras que su cabeza se venera en Frankfurt.

     La liturgia ambrosiana lo conmemora con estas palabras: "El Apóstol Bartolomé, siguiendo el ejemplo glorioso de Cristo, no dudó en derramar su propia sangre por amor. El admirable triunfo de su martirio nos infunde una gran esperanza en nuestra victoria".

Familia Plaza Alvear, familia Gila Medina, Dña Cristina Megia y el párroco de Cabra del Santo Cristo junto a los cuadros de san Matías y san Bartolomé, apóstoles de Cristo.

 

Sagrado Lienzo del Santísimo Cristo de Burgos, patrono de Cabra del Santo Cristo. Responsable primero y último que une en su amor a todos aquellos que han hecho posible este proyecto. A vosotros - en nombre de esta comunidad parroquial y en mío propio, el párroco D. Luis Velasco de la Coba, - Gracias.