Un setenta por ciento de los

cuarteles está en mal estado

 


Edificios antiguos y con múltiples deficiencias. La mayoría de las casas cuartel de Jaén tiene una antigüedad superior a los cuarenta años. Los problemas de humedades, tejados en mal estado y falta de infraestructuras son comunes. Las obras realizadas en la última década acometen problemas de urgencia de cada cuartel, pero son insuficientes, según la asociación de agentes. Entre los que peor estado presentan se encuentra el cuartel de la Guardia Civil de Peal de Becerro, en la imagen.

foto: MANUEL ALMAGRO

José Manuel Serrano /Jaén
Sesenta y seis casas cuarteles son la cara visible de la Guardia Civil en la provincia. En ellas habitan las familias de los ochocientos agentes destinados en Jaén, un número sensiblemente inferior a los efectivos que sobre el papel registra el Ministerio del Interior, 1073. El estado general de estos centros de trabajo y vivienda es calificado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles de penoso. En concreto, subraya que un 70% se encuentra en mal estado y próximo a la ruina. Una situación que es común con los cuarteles en el resto de España, sobre todo los de las zonas rurales. De hecho, una encuesta entre los agentes revela que el 95% preferiría tener la vivienda fuera de estos centros de trabajo, aunque perdieran en medidas de seguridad. El dato contrasta, no obstante, con los altos niveles de ocupación de los pabellones. La explicación habría que encontrarla, según el colectivo, en el escaso sueldo que reciben. No superan los 950 euros al mes.
Cuarteles cerrados
La política implantada por Santiago López Valdivielso, director general de la Guardia Civil, es la reducir el número de pabellones (2.961 en todo el país) y concentrarlos en las grandes ciudades, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles. “La política que se sigue —según el presidente de la asociación en Jaén, Fernando Morales— es la de cerrar los pequeños cuarteles y reubicar a los agentes en los centros cercanos de ciudades o pueblos más grandes”. En los últimos años se han cerrado en la provincia los cuarteles de Ibros y Carboneros. Mientras tanto, sólo 195.102,56 euros, de los 507.520 previstos por los Presupuestos Generales del Estado como inversiones para la provincia en 2002, tienen partida asignada.
A pesar del mal estado de las dependencias, únicamente está prevista la intervención en cinco cuarteles. Para solventar los problemas de humedad, cuando no goteras, se cuenta con la ayuda de los ayuntamientos. “Es una práctica habitual que los ayuntamientos manden a sus operarios para arreglar desperfectos en los pabellones”, explica Fernando Morales. Las condiciones de habitabilidad, seguridad e higiene y los equipamientos con los que cuenta cada cuartel de la provincia forman parte de una batería de seiscientas preguntas que el diputado socialista, Sebastián Quirós Pulgar, presentará esta semana en el Congreso de los Diputados. También pedirá información sobre la evolución de la plantilla desde 1995, dotación de vestuario y la antigüedad de los vehículos. El diputado socialista denuncia, por otro lado, que desde el Ministerio del Interior se realiza una asignación de inversiones sectaria y con condiciones discriminatorias de financiación, en función del “color político” que gobierne en cada ayuntamiento. “En La Carolina y en Cabra de Santo Cristo, gobernados por el PP, la asignación del ministerio es superior. Sin embargo, en el recién construido cuartel de Villatorres, junto con la inversión del Ayuntamiento también ha sido necesaria una aportación de la Diputación Provincial y los fondos del PER”, detalla el diputado.

Atrás