Eloísa Perea Adarve, una cabrileña que dedica su vida a trabajar por los más necesitados
Una de las cosas que más nos congratula es hablar sobre aquellos cabrileños que destacan en cualquier aspecto, ya sea en su vida profesional, en su afición o, como en este caso, por su dedicación a los demás. Eloísa Perea Adarve es una de esas personas que se entregan a los más necesitados y lo lleva haciendo más de 30 años. Primero como religiosa de la Presentación y después en solitario. Eloísa es todo generosidad, entrega y fe. Una persona sencilla, pero grande. En estas fechas cercanas a la Navidad queremos hacer partícipes a todos los cabrileños de la importante labor de esta paisana y, por qué no, intentar remover conciencias para demostrar que por mucha crisis que haya en nuestro país, en realidad somos unos privilegiados.
Eloísa Perea Adarve nace en Cabra del Santo Cristo en 1957. Es nieta de Gabriel Adarve y de Eloísa Mendoza. Su madre, Eloísa Adarve, continuó esa tradición familiar de dedicación a la enseñanza. Vivió en Cabra hasta los nueve años, cuando marcha a Baza, donde estudia en el colegio de monjas de la Presentación. Posteriormente pasa por Linares y a los 11 años marcha con sus padres a Barcelona. A los 16 años ingresa en la congregación donde estuvo durante 30 años, la mayor parte de estos en Venezuela y Colombia, hasta que decide separarse y comenzar un nuevo camino en solitario: “sentí que Dios me pedía mayor radicalidad y compromiso en ciertos aspectos”. A partir de entonces decide fundar en Bogotá (Colombia), donde lleva 7 años al frente de la Fundación Pascua.
Eloísa ha trabajado durante años con drogodependientes “he estado en auténticos morideros donde al llegar te encuentras con escenas que son muy difíciles de explicar… es algo entre dantesco y macabro”. Ahora se dedica a la ayuda y formación de familias en situación extrema de pobreza, “no pretendo arreglar el mundo, sólo ayudar a quien pueda”. Eloísa no está sola pues tiene un equipo de profesionales “a los voluntarios no se les puede exigir y este trabajo requiere de un mínimo de exigencia y dedicación”, aunque Eloísa cuenta también con voluntarios, algunos de los cuales van desde España a ayudarle durante sus vacaciones. Nunca licitó con el gobierno, entre otras cosas, porque el gobierno entiende solo de asuntos existencialistas y ella pretende dar una formación integral a las familias necesitadas en extrema situación de pobreza. Su lucha es contra la pobreza material, pero también contra la pobreza espiritual, “no les interesa que los pobres luchen por superarse… son pobres, pero nunca deben de perder la dignidad”.
Sale adelante con pequeñas ayudas de conocidos, principalmente de España. La fundación costea los desplazamientos y las comidas de las familias que asisten. Eloísa nos dijo que la crisis no le afecta, que para crisis la que tienen en estos lugares y nos puso un claro ejemplo, “con 10 € compro la verdura para que coman 100 personas durante una semana”, “Con muy poca ayuda puedo ir saliendo”. Resumiendo podríamos concretar que sus objetivos son: ayudar a estas familias y despertar conciencias entre los que les ha sonreído la vida.
Una vida dedicada a los demás merece ser objeto de respeto y de admiración. Si además se trata de alguien cercano también provoca el reconocimiento y eso es lo que hemos pretendido con este artículo. Si quieres ayudar a la Fundación Pascua lo puedes hacer con una aportación en la cuenta 2013 0094 52 0201170539 (Caixa Catalunya), o bien contactando a través del mail funpascua@yahoo.com para ayudarles como voluntario.
Más información en http://www.wix.com/kela26/fundacionpascua