Como cada año,
la Fiesta 14 congregó a todo el pueblo en torno al Santo Cristo.
Este día de fiesta local marca el final del periodo vacacional de
muchos jubilados cabrileños que nos acompañan durante los meses del estío.
Eligiendo esta entrañable fecha para volver a sus lugares de residencia
habitual.
Muchos de los residentes habituales también eligen estas fechas para marcharse de vacaciones, esto se ha podido apreciar en los bares de la localidad que se encontraban cerrados en gran número por este motivo. También ha podido influir el hecho de ser fiesta el Lunes al coincidir en Domingo la fiesta local.
También
y como viene ocurriendo desde hace más de veinte años, se desplazó a la
capital burgalesa una representación del Ayuntamiento con el Alcalde a la
cabeza, así como hermanos de la Cofradía de la Esclavitud y de los Nativos
Ausentes.
Comenzó la jornada a
las 11,30 en el Nicho de la Legua adonde, como viene siendo habitual, se celebró
una misa y después de esta, la Cofradía de la Esclavitud, ofreció un
refresco. Para este acto, muchos cabrileños se trasladaron a pie al emblemático
lugar que dista unos seis kilómetros de la población. La asistencia fue mayor
que en otras ocasiones, al tratarse de un Domingo y al gozar en nuestra
localidad de un tiempo ideal. Muchos de los asistentes estuvieron allí un buen
rato bajo la sombra de los enormes pinos, uniéndose a ellos otros que venían
de poblaciones cercanas para asistir a la procesión.
A las 20,30 horas el trono del Santo Cristo volvió a salir a las
calles de Cabra, en esta ocasión, día de la Exaltación de la Cruz, para
conmemorar el tratado por el que el preciado retrato de nuestro Santo Patrón
quedó en nuestro pueblo “por siempre jamás...”.