El mal tiempo desluce las fiestas patronales

Las bajas temperaturas han provocado una escasa afluencia de público en las terrazas y en la verbena

 

 

Ni los más viejos recordaban un mes de Agosto tan atípico como este en el que las bajas temperaturas de la semana de fiestas nos ofrecieron imágenes inéditas de terrazas y verbena casi vacías. El mal tiempo deslució de esta manera unas fiestas concebidas para las noches de verano en las que los más perjudicados fueron los hosteleros. Tan sólo el día 14 estuvo dentro de los parámetros habituales permitiendo que los cabrileños disfrutaran de la noche una vez que el Pincha-las-uvas abriera los días grandes de la localidad. Aunque la lluvia sólo hizo acto de presencia durante la mañana del 17, las temperaturas inferiores a los 18 grados hicieron que el resto de los días las terrazas y la verbena de la piscina no fueran ni la sombra de otras ediciones, aún así no fueron suspendieron ninguno de los actos programados.

 

Los actos religiosos en honor al Santo Cristo de Burgos se desarrollaron con normalidad, de tal forma que el triduo, la ofrenda floral, las fiestas religiosas a devoción de las dos hermandades locales y las procesiones contaron con gran afluencia de fieles, entre los que se encontraba una representación proveniente de la hermana ciudad de Burgos. Y es que como viene siendo habitual desde hace más de treinta años hubo representación municipal y eclesiástica, en este caso encabezada por el Tte. de Alcalde, D. Bienvenido Nieto y por el canónigo de la Catedral, D. Alejandro Millán, además se desplazaron hasta nuestra localidad algunos miembros de la Real Hermandad del Cristo de Burgos de esta hermosa capital castellana.

 

El festival taurino tampoco obtuvo el éxito que cabía esperar por la baja calidad del ganado que impidió el lucimiento de los toreros. La tradicional comida de la vaquilla en el nacimiento si contó con una multitudinaria presencia debido a su desarrollo durante las horas centrales del día en las que la temperatura resultaba mucho más agradable. El espectáculo piro musical puso el punto y final a unas fiestas que sin lugar a dudas pasarán a la historia por la atípica climatología.