RESUMEN DE LA FERIA Y FIESTAS 2008
Cuando muchos cabrileños ya han finalizado sus vacaciones estivales, como es nuestro caso, es hora de recordar los momentos pasados durante los días grandes de nuestro pueblo. Días intensos, en los que nos reunimos con nuestros familiares y amigos para disfrutar de su compañía en este incomparable marco. El buen tiempo ayudó al mayor disfrute de la fiesta.
Aunque no se han alcanzado las cifras de visitantes de otros años, la feria y fiestas 2008 se han caracterizado por el excelente ambiente. Desde el medio día hasta altas horas de la madrugada centenares de cabrileños y visitantes se adueñaron de las calles de la localidad. Terrazas, bares, pubs y restaurantes abarrotados, al igual que la verbena instalada en la piscina municipal, fueron la tónica dominante durante las primeras horas de la noche.
Las actividades dirigidas a los más chicos también contaron con una excelente participación en las diversas convocatorias, que se iniciaron con el desfile de gigantes y cabezudos, donde una vez más el Pinchalasuvas fue el principal protagonista pese “al doble” que le acompaña durante estos últimos años (no olvidemos que Pinchalasuvas sólo hay uno). Otra cosa son los niños que durante esa tarde se disfrazan como este popular personaje para acompañar el cortejo y que cada año son más. Además de las escasas atracciones de feria, fueron varias las ocasiones en las que actividades programadas por Ociomágina hicieron las delicias de los pequeños.
En cuanto a actividades deportivas, los tradicionales torneos de ajedrez volvieron a celebrarse. Igual que el partido de fútbol entre las peñas del Madrid y del Barça. Pero de todos, la carrera de orientación reunió a más de cien corredores provenientes de diversos puntos de España, además de algunos extranjeros y puso un excelente broche de oro a estos días grandes.
En lo que a cultura se refiere, dos exposiciones fotográficas se han podido visitar durante estos días, la de las obras ganadoras y finalistas del 6º certamen internacional Cerdá y Rico de fotografía y la del fotógrafo Francisco Conde. Fue durante el pórtico de la feria, el 10 de agosto, cuando tuvo lugar la presentación del número 5 de Contraluz y la entrega de los premios Cerdá y Rico, igual que la reunión de amigos de la astronomía “de Mágina al Cielo” que se celebró el 8 de agosto.
Los cultos en honor al Cristo de Burgos se iniciaron el 12 de agosto con el triduo, día en el que también tuvo lugar la inauguración de la calle dedicada a la Madre Marta de Jesús y la bendición del cuadro con su retrato. El 14 de agosto se celebró la tradicional ofrenda floral. Fueron las procesiones del sagrado retrato las que concentraron al mayor número de personas. Varios miles de cabrileños fueron los que un año más abarrotaron el itinerario de la procesión en una manifestación de fe que tiene su momento culmen cuando el trono con el retrato del Cristo de Burgos traspasa la puerta de su santuario y los vítores y aplausos inundan el templo en un mágico momento que a todos emociona.
La tradicional comida de la vaquilla en el nacimiento volvió a contar con una participación mayoritaria y el festival taurino incluyó por primera vez una exhibición de recortadores. Los fuegos artificiales pusieron la guinda a estos días grandes.