Casa Herminia celebra sus XI Jornadas Gastronómicas
Durante la primera quincena de diciembre el restaurante cabrileño volverá a sorprendernos con unos menús de degustación, mezcla de tradición y vanguardia.
Con el comienzo del nuevo siglo un joven cabrileño puso en marcha el sueño de su vida, regentar un restaurante. Sin grandes pretensiones, Alberto Fernández aspiraba a buscarse la vida haciendo aquello que le gustaba y para lo que se había preparado en la escuela de hostelería a la que había asistido durante los últimos años. Como tantas veces ocurre su familia lo apoyó desde el principio, hasta el punto que Herminia, su madre, se convirtió por su buen hacer y su conocimiento de los platos más auténticos y tradicionales, en el otro 50% de esta casa de comidas por la que desde entonces han pasado centenares de clientes alertados por el boca a boca. Así, desde el año 2000, en Cabra del Santo Cristo, ese pueblo de Mágina por el que no se pasa para ir a ningún sitio, donde se tiene que ir expresamente por una carretera con mil curvas, hay un restaurante diferente donde "bucean" en la tradición pero sin perder de vista la vanguardia.
Luego, con los años, Alberto decidió ampliar horizontes y comparte su trabajo en Cabra con el del local abierto en la capital pero cuando se acercan las navidades, como decían en aquel anuncio publicitario, vuelve a su casa y es aquí, durante la primera quincena del mes de diciembre donde tendremos la oportunidad de disfrutar con los platos que nos propone. La oferta merece la pena. Quedan todos invitados a visitar este recóndito municipio de sierra Mágina cargado de historia, donde Cerdá y Rico sacó buena parte de aquellas fotografías hoy tan conocidas y admiradas en buena parte de nuestra comunidad y donde podrán conocer uno de los templos más hermosos de nuestra comarca, la iglesia-santuario es una auténtica joya que alberga en su maravilloso retablo barroco el retrato del Cristo de Burgos. Igual que algunas de las casas historicistas que jalonan las calles más céntricas de la localidad, el trazado renacentista de sus calles, o ya en las afueras, el lavadero del Nacimiento, lugar de hondo sabor y de obligada visita desde donde la vista de la localidad les dejará un inolvidable recuerdo. Cultura y gastronomía van siempre de la mano y en Cabra tenemos la ocasión de comprobarlo en ese otro templo, el de nuestra gastronomía más auténtica, les esperamos en Casa Herminia.