Nota publicada en http://www.cristodesanagustin.com

NÚMERO 362 / 10-05-2005

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VISITAMOS CABRA DEL SANTO CRISTO

Mitad peregrinación, mitad visita institucional; y, en todo caso, jornada de alegría compartida. Así fue nuestra estancia en la localidad giennense de Cabra del Santo Cristo el pasado sábado, día 7 de mayo.
Nuestra Hermandad tiene la fortuna de compartir con esa localidad, y con su Esclavitud, la devoción al Cristo de Burgos o de San Agustín, constituyendo los dos puntos esenciales del fervor a ese Crucificado en Andalucía Oriental a lo largo de los siglos. Esperábamos pasar una jornada amena, pero nuestras expectativas se vieron ampliamente superadas por la hospitalidad con que fuimos agasajados, tanto por el Ayuntamiento, atendiéndonos en persona su alcalde, D. José Rubio Santoyo, como por la Hermandad de la Esclavitud del Santísimo Cristo de Burgos, encabezada por su Hermano Mayor, D. Antonio Gila García. Además de acompañarnos, tuvieron importantes deferencias con nosotros, como fue el obsequio de un desayuno y de una botella de aceite de oliva virgen extra por parte del Ayuntamiento, y  de estampas y bolígrafos por la Esclavitud.
Unos veinticinco miembros de nuestra Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de San Agustín nos desplazamos hasta Cabra del Santo Cristo, donde nos esperaban miembros del la corporación municipal alrededor de las once de la mañana. Tras las breves intervenciones del Alcalde, de nuestro Hermano Mayor, del de la Esclavitud y de D. Lázaro Gila Medina, hermano de ambas corporaciones, cabrileño y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Granada, degustamos en la plaza de la localidad un magnífico desayuno, acompañado de dulces del lugar, como “tontos” y mantecados manchegos, de extraordinaria calidad.
Después visitamos el templo parroquial y santuario del Stmo. Cristo de Burgos, donde recibimos cumplida explicación por parte de D. Lázaro Gila, así del templo y sus capillas –incluyendo la pintura de la procesión de rogativa en que se verificó el milagro del sudor-, como de la sacristía, deteniéndonos en la amplitud de su nave y la suntuosidad de su retablo, que, lógicamente, preside el lienzo del Santo Cristo. Pasadas las doce comenzó la misa, oficiada por el párroco de la localidad, D. Luis Velasco de la Coba, que tuvo palabras de cariño hacia nuestra expedición y que subrayó, parafraseando al propio Lázaro Gila, que fue el Santo Cristo quien sacó a la dehesa de Cabrilla del anonimato.
Visitamos después la muestra fotográfica del afamado artista Cerdá y Rico, en el Centro Cultural que lleva su nombre, acompañado del socio de su asociación cultural y reputado escultor D. Rafael Rubio. Allí recibimos todos los presentes –además de otras publicaciones para la Hermandad- un ejemplar de la revista “Contraluz”, propia de dicha asociación, que contiene, entre otras muchas colaboraciones, un interesante trabajo de D. Lázaro Gila dedicado a las estampas de bolsillo del Santo. Cristo.
Guiados nuevamente por él, visitamos la Ermita del Sudor, sita en lo que fue la era de Antón Marín, con un lienzo que representa el milagro. Seguimos nuestro paseo por el pueblo, hasta llegar a la Cooperativa Oleícola del Santo Cristo de Cabra. De la mano de su gerente, visitamos las instalaciones y conocimos el proceso de elaboración del aceite, de gran calidad, recibiendo una botella de regalo todos los miembros de la expedición.
El almuerzo, magnífico en cantidad y calidad, tuvo lugar en el Restaurante Herminia. Pudimos degustar, entre otros platos, los célebres “andrajos” de toda aquella comarca, la masa de morcilla, el cordero o el bacalao. Fue allí donde hicimos entrega al Hermano Mayor de la Esclavitud de un cuadro de nuestro Sagrado Titular.
Tras la comida, nos desplazamos a la coqueta Ermita del Nicho de la Legua, a seis kilómetros del pueblo, donde según la tradición -en el camino de Úbeda a Guzdix- reventó el mulo que portaba en 1637 el bendito lienzo, lo que se interpretó como señal inequívoca de querer permanecer allí. D. Lázaro Gila, emocionado, dirigió la oración y los vivas –cuatro en este caso- con los que concluimos nuestra visita, dejando e la ermita nuestro cuadro y con él un trocito de nuestra devoción. Aquello es también ya un poco nuestro. Por eso, hermano o hermana del Stmo. Cristo de Agustín, no dejes de visitar al Santo Cristo de Cabra si te desplazas por aquella bellísima comarca.
Nuestra más profunda gratitud a todos los que nos recibieron con tanto cariño en este viaje, que esperamos repetir, y de forma especial al entrañable hermano D. Lázaro Gila Medina, con quien hemos contraído una deuda impagable.

El Muñidor Digital