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VISITAMOS CABRA DEL SANTO CRISTO
Mitad peregrinación, mitad visita institucional; y, en todo caso, jornada de
alegría compartida. Así fue nuestra estancia en la localidad giennense de
Cabra del Santo Cristo el pasado sábado, día 7 de mayo.
Nuestra Hermandad tiene la fortuna de compartir con esa localidad, y con su
Esclavitud, la devoción al Cristo de Burgos o de San Agustín, constituyendo
los dos puntos esenciales del fervor a ese Crucificado en Andalucía Oriental
a lo largo de los siglos. Esperábamos pasar una jornada amena, pero nuestras
expectativas se vieron ampliamente superadas por la hospitalidad con que
fuimos agasajados, tanto por el Ayuntamiento, atendiéndonos en persona su
alcalde, D. José Rubio Santoyo, como por la Hermandad de la Esclavitud del
Santísimo Cristo de Burgos, encabezada por su Hermano Mayor, D. Antonio Gila
García. Además de acompañarnos, tuvieron importantes deferencias con
nosotros, como fue el obsequio de un desayuno y de una botella de aceite de
oliva virgen extra por parte del Ayuntamiento, y de estampas y bolígrafos
por la Esclavitud.
Unos veinticinco miembros de nuestra Hermandad Sacramental del Santísimo
Cristo de San Agustín nos desplazamos hasta Cabra del Santo Cristo, donde
nos esperaban miembros del la corporación municipal alrededor de las once de
la mañana. Tras las breves intervenciones del Alcalde, de nuestro Hermano
Mayor, del de la Esclavitud y de D. Lázaro Gila Medina, hermano de ambas
corporaciones, cabrileño y profesor de Historia del Arte de la Universidad
de Granada, degustamos en la plaza de la localidad un magnífico desayuno,
acompañado de dulces del lugar, como “tontos” y mantecados manchegos, de
extraordinaria calidad.
Después visitamos el templo parroquial y santuario del Stmo. Cristo de
Burgos, donde recibimos cumplida
explicación
por parte de D. Lázaro Gila, así del templo y sus capillas –incluyendo la
pintura de la procesión de rogativa en que se verificó el milagro del
sudor-, como de la sacristía, deteniéndonos en la amplitud de su nave y la
suntuosidad de su retablo, que, lógicamente, preside el lienzo del Santo
Cristo. Pasadas las doce comenzó la misa, oficiada por el párroco de la
localidad, D. Luis Velasco de la Coba, que tuvo palabras de cariño hacia
nuestra expedición y que subrayó, parafraseando al propio Lázaro Gila, que
fue el Santo Cristo quien sacó a la dehesa de Cabrilla del anonimato.
Visitamos después la muestra fotográfica del afamado artista Cerdá y Rico,
en el Centro Cultural que lleva su nombre, acompañado del socio de su
asociación cultural y reputado escultor D. Rafael Rubio. Allí recibimos
todos los presentes –además de otras publicaciones para la Hermandad- un
ejemplar de la revista “Contraluz”, propia de dicha asociación, que
contiene, entre otras muchas colaboraciones, un interesante trabajo de D.
Lázaro Gila dedicado a las estampas de bolsillo del Santo. Cristo.
Guiados nuevamente por él, visitamos la Ermita del Sudor, sita en lo que fue
la era de Antón Marín, con un lienzo que representa el milagro. Seguimos
nuestro paseo p or
el pueblo, hasta llegar a la Cooperativa Oleícola del Santo Cristo de Cabra.
De la mano de su gerente, visitamos las instalaciones y conocimos el proceso
de elaboración del aceite, de gran calidad, recibiendo una botella de regalo
todos los miembros de la expedición.
El almuerzo, magnífico en cantidad y calidad, tuvo lugar en el Restaurante
Herminia. Pudimos degustar, entre otros platos, los célebres “andrajos” de
toda aquella comarca, la masa de morcilla, el cordero o el bacalao. Fue allí
donde hicimos entrega al Hermano Mayor de la Esclavitud de un cuadro de
nuestro Sagrado Titular.
Tras la comida, nos desplazamos a la coqueta Ermita del Nicho de la Legua, a
seis kilómetros del pueblo, donde según la tradición -en el camino de Úbeda
a Guzdix- reventó el mulo que portaba en 1637 el bendito lienzo, lo que se
interpretó como señal inequívoca de querer permanecer allí. D. Lázaro Gila,
emocionado, dirigió la oración y los vivas –cuatro en este caso- con los que
concluimos nuestra visita, dejando e la ermita nuestro cuadro y con él un
trocito de nuestra devoción. Aquello es también ya un poco nuestro. Por eso,
hermano o hermana del Stmo. Cristo de Agustín, no dejes de visitar al Santo
Cristo de Cabra si te desplazas por aquella bellísima comarca.
Nuestra más profunda gratitud a todos los que nos recibieron con tanto
cariño en este viaje, que esperamos repetir, y de forma especial al
entrañable hermano D. Lázaro Gila Medina, con quien hemos contraído una
deuda impagable.
El
Muñidor Digital
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