San Andrés, un regalo para el templo parroquial

 

Luis Velasco de la Coba. Cabra del santo Cristo (Jaén)

 

     

Momento de la bendición del cuadro

El pasado día 14 de agosto, de 2005, tuvimos el gran regalo de bendecir en la parroquia de “Ntra. Sra de la Expectación” de Cabra del santo Cristo un cuadro de san Andrés Apóstol pintado en óleo sobre lienzo de 1’60 mts por 1’20 mts. El trabajo es una copia de un apostolado anónimo traído por el Arzobispo Ascargorta a finales del siglo XVII a la catedral de Granada.  Dña Cristina Megia, licenciada en bellas artes por la Universidad de Sevilla, es la autora de este trabajo y de otros cinco que van a constituir un conjunto de seis óleos sobre lienzo que vienen a embellecer el crucero del templo parroquial. La autora ha sido becada por la fundación Antonio Gala de Córdoba y hasta el 25 de septiembre de 2005 expone en una exposición colectiva en el museo de la santa Cruz de Toledo.

 

D. Félix González y su esposa Dña. Antonia han sido quienes han financiado íntegramente el cuadro de san Andrés. Señalar que esta familia tiene una especial devoción a san Andrés dado que el padre de Antoñita, como así se conoce a la esposa de Félix, que en paz descanse, se llamaba Andrés. A ellos, y desde esta página, ésta comunidad parroquial de Cabra del santo Cristo les da las gracias.

 

El crucero del templo parroquial, siguiendo a m amigo Lázaro Gila en su libro “Cabra del santo Cristo, Arte Historia y el Cristo de Burgos”, se levanta en el primer tercio del siglo XVIII. Desde 1727 a 1735 con el doctor Lucas de Rojas Arredondo se realizó toda la cabecera y el primer tramo de la nave, con su correspondiente capilla lateral. Lázaro Gila, en su obra anteriormente citada, apuesta por Juan Bolarin como el arquitecto diseñador de éste importante proyecto de ampliación. Junto a Juan Bolarin trabajaría el maestro de albañilería, Simón Perea. El crucero es cuadrangular  y sobre el se levanta, a través de pechinas ovaladas donde van los evangelistas, el anillo base de la media naranja. En su base y coincidiendo con los ejes del edificio se abren unas pequeñas ventanas octogonales, donde tenemos unas sencillas vidrieras, puestas por el párroco Luís Sánchez Navarro y adornados con símbolos clave del cristianismo: la paloma, una barca, un pez y una cruz con un cáliz en su eje.

 

Pintura de san Andrés

San Andrés Apóstol nació en Betsaida y tuvo el honor y el privilegio de haber sido el primer discípulo que tuvo Jesús, junto con San Juan el evangelista. Los dos eran discípulos de Juan Bautista, y este al ver pasar a Jesús (cuando volvía del desierto después de su ayuno y sus tentaciones) exclamó: "He ahí el cordero de Dios". Andrés se emocionó al oír semejante elogio y se fue detrás de Jesús, Jesús se volvió y les dijo: "¿Qué buscan?". Ellos le dijeron: "Señor: ¿dónde vives?". Jesús les respondió: "Venga y verán". Y se fueron y pasaron con Él aquella tarde. Esa llamada cambió su vida para siempre.

 

San Andrés se fue luego donde su hermano Simón y le dijo: "Hemos encontrado al Salvador del mundo" y lo llevó a donde Jesús quien encontró en el gran San Pedro a un entrañable amigo y al fundador de su Iglesia.  El día del milagro de la multiplicación de los panes, fue San Andrés el que llevó a Jesús el muchacho que tenía los cinco panes. El santo presenció la mayoría de los milagros que hizo Jesús y escuchó, uno por uno, sus maravillosos sermones, viviendo junto a él por tres años.  En el día de Pentecostés, San Andrés recibió junto con la Virgen María y los demás Apóstoles, al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego, y en adelante se dedicó a predicar el evangelio con gran valentía y obrando milagros y prodigios.

 
La tradición coloca su martirio el 30 de noviembre del año 63, bajo el imperio de Nerón.


Andrés aceptó la novedad de vida que le proponía Jesús y optó por vivir, siguiéndolo, en la libertad de los hijos de Dios. Esta oferta sigue siendo válida hoy para cada uno de nosotros: basta a escoger a Jesucristo con fe, y luego convertirnos en evangelizadores. Porque hacen falta pies, manos, lenguas y corazones que lleven `por los caminos del mundo la palabra salvadora de Cristo.

 

D. Félix González y su esposa Antonita. Junto a ellos el cuadro y el párroco.

 

          

 

 

    Oración a san Andrés

  Protégenos, Señor

Con la constante intercesión de san Andrés,

a quien escogiste para ser predicador

y pastor de tu Iglesia.